Los grupos de defensa (CAPHRA) critican a la OMS y a la UE por marginar a los consumidores de alternativas más seguras a la nicotina, ignorando sus necesidades en la elaboración de políticas clave de salud pública.
Los usuarios de alternativas menos nocivas a la nicotina, como el vapeo, denuncian sentirse cada vez más desprotegidos frente a regulaciones restrictivas impulsadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Europea (UE). Las restricciones severas, la desinformación y el estigma asociado a estos productos han dejado a muchos sin opciones seguras para reducir su consumo de tabaco, llevándolos incluso a recurrir nuevamente al cigarrillo tradicional.
En respuesta, más de 100.000 ciudadanos europeos han alzado la voz para exigir políticas que apoyen la reducción de daños en la región. Este movimiento coincide con el éxito de Suecia, que está a punto de convertirse en el primer país libre de humo gracias a un enfoque progresivo centrado en estrategias de reducción de daños. Sin embargo, la UE avanza en sentido contrario con medidas como prohibiciones de sabores y regulaciones estrictas sobre el vapeo, lo que amenaza con revertir los avances alcanzados en salud pública.
El pasado 21 de noviembre, la Alianza Mundial de Vapeadores (WVA) advirtió que las regulaciones propuestas por la UE podrían ser contraproducentes, empujando a los fumadores a volver al tabaco en lugar de adoptar alternativas más seguras. Michael Landl, director de WVA, calificó estas políticas como un «desastre para la salud pública» y exigió que las decisiones se basen en evidencias científicas, no en ideologías.
SUECIA Y LA REDUCCIÓN DE DAÑOS
Suecia ha reducido su tasa de tabaquismo a menos del 5%, un logro que podría servir de modelo para otros países. Mientras tanto, se estima que la UE no alcanzará el estatus de libre de humo hasta el año 2100, décadas después del éxito sueco. Los expertos en reducción de daños instan a preservar los sabores en los productos de vapeo y a evitar regulaciones excesivas que obstaculicen el acceso a alternativas seguras.
CAPHRA EXIGE UN LUGAR EN COP11
A nivel global, la Coalición de Defensores de la Reducción de Daños de Asia-Pacífico (CAPHRA) ha solicitado participar en la próxima Conferencia de las Partes (COP11) de la OMS. La organización argumenta que la exclusión de los consumidores de estos debates contradice los principios de derechos humanos y las políticas basadas en evidencia.
Nancy Loucas, coordinadora ejecutiva de CAPHRA, subrayó la importancia de involucrar a los consumidores en la formulación de políticas. «La participación activa de todas las partes interesadas, incluidos los consumidores, es clave para desarrollar estrategias efectivas de control del tabaco», afirmó Loucas, citando un informe de la OMS que reconoce la importancia de la sociedad civil en estos procesos.
Las exigencias de CAPHRA son las siguientes:
- Acceso como observadores oficiales en la COP11.
- Espacios de diálogo formal dedicados a las contribuciones de la sociedad civil.
- Mecanismos de consulta continua para garantizar la participación de los consumidores en el diseño de políticas.
Los críticos destacan que la OMS y la UE han adoptado enfoques prohibicionistas que priorizan ideologías en lugar de evidencias científicas. Las alternativas seguras, como el vapeo, han demostrado su eficacia para ayudar a millones a dejar de fumar. «Si la OMS afirma defender los derechos humanos, debe permitir que las voces de los consumidores sean escuchadas en la COP11», concluyó Loucas.
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