España quiere aprobar la implementación del empaquetado neutro para productos de tabaco, medida que entraría en vigor en 2025 como parte de su Plan Integral del Tabaquismo. Sin embargo, esta medida, que ya ha fracasado en otros países como Francia, ha generado una intensa polémica. Según la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España, repetir políticas que no han demostrado eficacia es un error, especialmente cuando se han observado efectos contraproducentes.
LA LUCHA CONTRA EL TABAQUISMO
Muchos gobiernos continúan buscando estrategias para reducir el consumo de tabaco, inspirándose en modelos exitosos como los de Suecia o Nueva Zelanda. Sin embargo, no todas las iniciativas tienen el impacto deseado. En Francia, la dirección de la entonces ministra de Sanidad, Agnès Buzyn, implementó el empaquetado neutro en 2016. La medida tenía como objetivo disminuir el atractivo de los cigarrillos al eliminar logos y diseños llamativos de los paquetes, dejándolos con un diseño uniforme y poco atractivo.
A pesar de las expectativas, el empaquetado neutro no logró reducir las ventas de cigarrillos en Francia. Un año después de su implementación, la ministra Buzyn reconoció que la medida no había tenido el efecto deseado. Desde el Ministerio de Salud francés admitieron que esta política no contribuyó a reducir el número de fumadores ni funcionó como una herramienta efectiva de prevención entre los jóvenes. «Hasta el momento, no tenemos evidencia de que haya disuadido a los jóvenes de empezar a fumar», declararon las autoridades francesas.
CRÍTICAS DESDE EL SECTOR DE LOS ESTANQUEROS
En España, las asociaciones de estanqueros han expresado su rechazo a esta medida, argumentando que repetir una estrategia que ya ha fracasado en otros países es un error. Philippe Coy, presidente de los estanqueros franceses, calificó el empaquetado genérico como una iniciativa «más estética que efectiva», destinada a generar atención mediática sin abordar el problema real del tabaquismo. Coy añadió que, lejos de reducir las cifras de consumo, la venta de cigarrillos aumentó durante el tiempo en que la medida estuvo vigente.
Miguel Ángel Martínez, presidente de la Unión de Estanqueros de España, advierte sobre los riesgos de aplicar políticas ineficaces: «Lo que hemos visto en Francia es un ejemplo que no deberíamos seguir. No solo no lograron el objetivo, sino que provocaron un aumento preocupante del mercado paralelo». Esta situación refleja cómo una medida con intenciones saludables puede tener consecuencias no deseadas.
Las asociaciones españolas consideran que es necesario regular los productos de tabaco y controlar su distribución. Sin embargo, es un camino equivocado implementar políticas que han demostrado ser ineficaces. Señalan que países como Francia, Irlanda, Bélgica y Australia, donde también se aplicó esta medida, no han visto mejoras significativas en la reducción del consumo. Insisten en la necesidad de adoptar enfoques más innovadores y efectivos en la lucha contra el tabaquismo.
La Unión de Estanqueros apoya la regulación de productos con y sin nicotina, como los vapers y bolsitas de nicotina, para evitar su distribución descontrolada, especialmente entre jóvenes. Sin embargo, rechaza la restricción de aromatizantes en los cigarrillos electrónicos. Argumentan que estos sabores son una herramienta útil para los adultos que buscan alternativas menos dañinas al tabaco tradicional, como se ha demostrado en el Reino Unido.
Para concluir, aunque España se prepara para adoptar el empaquetado genérico, las dudas sobre su eficacia persisten. La experiencia francesa es un claro recordatorio de que las políticas bien intencionadas no siempre generan los resultados esperados, y muchos se preguntan si esta iniciativa será realmente efectiva o solo un gesto simbólico en la lucha contra el tabaquismo.
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