A partir del 1 de enero de 2027, en Bélgica quedará prohibido fumar y vapear en terrazas públicas y desaparecerán las salas destinadas a fumadores en bares, aeropuertos y locales de shisha. El gobierno federal ha aprobado la medida el 12 de septiembre, y su entrada en vigor se aplazó un año respecto al calendario inicial para dar margen de adaptación a los establecimientos.
El ministro de Salud, Frank Vandenbroucke, ha explicado que el objetivo es reducir la exposición involuntaria al humo de tabaco y, por ende, limitar el atractivo de fumar en espacios compartidos, según informó la agencia Belga.
PRINCIPALES MEDIDAS
- Prohibición de fumar y vapear en terrazas o en sus inmediaciones.
- Eliminación de salas de fumadores en lugares públicos, incluidas terminales aéreas, bares, clubes de cigarros y locales de narguile.
- Obligación para los negocios de hostelería de señalizar las zonas libres de humo e intervenir en caso de incumplimientos.
- Posibles sanciones para los locales que no retiren ceniceros, ignoren infracciones o promuevan el consumo.
EL CONSUMO DE TABACO Y CIGARRILLOS ELECTRÓNICOS
La Encuesta de Salud de Sciensano muestra que en 2023 el 17,6% de la población belga fuma, frente al 19,4% registrado en 2018. En contraste, el uso de cigarrillos electrónicos ha aumentado, sobre todo entre jóvenes: un 21,7% de los encuestados declaró haberlos probado en 2023-2024.
La iniciativa forma parte del acuerdo de coalición del gobierno, aunque ha recibido críticas de sectores de la hostelería, que consideran las terrazas un elemento clave para atraer clientela. Aun así, el Ejecutivo mantuvo la propuesta, alegando la necesidad de proteger a los no fumadores.
Bélgica se suma así a otros países europeos, como España, que en los últimos años han endurecido las restricciones sobre fumar y vapear en espacios públicos.
y luego