Un nuevo estudio revela que gran parte de los menores que utilizan cigarrillos electrónicos acceden a estos productos a través del mercado negro, en canales ilegales, lo que evidencia fallas en la aplicación de las restricciones actuales.
La investigación, realizada en Reino Unido y Estados Unidos por la firma de verificación de edad IKE Tech, encuestó a 2.000 adultos y 500 jóvenes de entre 15 y 17 años. Según los resultados, el 79% de los participantes cree que los adolescentes adquieren vapes en línea, mientras que el 90% señaló que muchas veces los consiguen mediante amigos o familiares. Además, seis de cada diez afirmaron que los controles de edad en tiendas son fáciles de eludir.
Aunque la normativa ya prohíbe la venta de vapes con nicotina a menores de 18 años y sanciona a los adultos que los compren en su nombre, el 74% de los encuestados considera que los adolescentes siguen logrando acceder a ellos en establecimientos con controles poco rigurosos o inexistentes.
El estudio también muestra que el 61% de adultos y jóvenes identifica la presión social como la principal causa del inicio en el vapeo. Entre los adolescentes de 15 a 17 años, un 42% admitió hacerlo para integrarse en su entorno o aparentar mayor edad.
CRECIMIENTO DEL COMERCIO ILEGAL
Los datos indican que el mercado negro de cigarrillos electrónicos ha crecido de forma exponencial desde 2020, multiplicándose por cien en apenas tres años. Los encuestados señalaron la presión de grupo (84%), los precios más bajos (82%) y la falta de controles de edad (80%) como los factores que impulsan a los jóvenes hacia el consumo de vapes ilegales.
Experiencias en otros países apuntan a una tendencia similar. En Australia, donde en 2023 se instauró un modelo de acceso solo en farmacias, la venta legal de vapes terapéuticos alcanza apenas 8.000 unidades al mes, frente a 1,7 millones de adultos que vapean en el país. Según expertos en seguridad, este tipo de medidas restrictivas no reducen la demanda, sino que desplazan el consumo hacia el comercio ilícito.
LA VERIFICACIÓN
El informe recoge distintas voces que piden nuevas estrategias de control. Atul Sodha, minorista independiente, destacó la necesidad de reforzar los sistemas de verificación de edad para apoyar los objetivos de reducción del consumo de tabaco. Por su parte, la diputada británica Mary Glindon subrayó que limitar sabores, envases y exhibición en tiendas puede reducir el atractivo, pero advirtió que el acceso seguirá siendo sencillo mientras exista un mercado paralelo en expansión.
Glindon propuso además introducir verificaciones continuas de edad no solo en el punto de venta, sino también en el uso, de modo que un menor no pueda activar un dispositivo aunque logre adquirirlo.
El estudio de IKE Tech concluye que la cooperación entre autoridades, industria, comercios y organizaciones de salud pública es clave para diseñar medidas más eficaces que eviten la proliferación del vapeo entre adolescentes, sin reproducir los efectos contraproducentes que generan las prohibiciones estrictas.
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