A partir de esta semana, en Bélgica entra en vigor una normativa que transforma la manera en que se comercializan los productos de tabaco. La medida prohíbe que cigarrillos, vapes y otros productos relacionados estén a la vista de los clientes en cualquier establecimiento comercial.
Los supermercados y tiendas de gran tamaño de Bélgica, con más de 400 metros cuadrados, ya no podrán vender cigarrillos bajo ninguna circunstancia. Esta legislación tiene como principal objetivo reducir las compras impulsivas y limitar la exposición del público, especialmente de los jóvenes, a productos altamente adictivos.
La iniciativa forma parte de un plan de salud pública más amplio encabezado por el ministro de Sanidad, Frank Vandenbroucke, quien ha manifestado su intención de lograr una «generación libre de humo» para el año 2040. Aunque no se plantea una prohibición total del consumo de tabaco, sí se busca restringir cada vez más su presencia en espacios cotidianos.
“Desde ahora, los cigarrillos y vapes no pueden estar visibles en las tiendas. No está prohibido venderlos, pero el cliente tendrá que solicitarlo expresamente”, explicó Vandenbroucke.
La implementación de la norma ha dejado a muchos comerciantes sin instrucciones claras sobre cómo adaptar sus puntos de venta. Algunas tiendas han recurrido a soluciones caseras, como cortinas o muebles modificados, para cumplir con la ley.
Jenny Van Vaerenbergh, propietaria de un local que vende prensa y tabaco, expresó su frustración: “No nos han proporcionado herramientas ni material para aplicar la norma. Cada quien ha tenido que ingeniárselas”.
Mientras tanto, hay opiniones divididas entre los ciudadanos. Malak Chatouany, estudiante y fumadora, considera que ocultar los productos no cambiará conductas ya arraigadas: “No es tan simple, hablamos de adicciones. La gente no dejará de fumar solo porque ya no ve los paquetes”.
En contraste, otros sectores ven la medida como un paso positivo para prevenir que las nuevas generaciones se inicien en el consumo de tabaco, destacando la importancia de reducir su normalización en la vida diaria.
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