Cancer Research UK ha manifestado su preocupación por las repercusiones que una prohibición de los cigarrillos electrónicos desechables en el Reino Unido podría tener en la percepción pública sobre el vapeo y su impacto en la salud. La organización teme que una medida destinada a proteger a los jóvenes pueda, inadvertidamente, generar la impresión de que todos los productos de vapeo son dañinos para la salud.
Según la entidad, es vital que el gobierno británico implemente campañas informativas que aclaren las diferencias entre los riesgos del vapeo y el tabaco tradicional. Esto evitaría que los fumadores que podrían beneficiarse al cambiar al vapeo se sientan desalentados a hacerlo debido a percepciones erróneas. “Existe un riesgo real de que, como resultado de esta prohibición, el vapeo en general sea visto de manera negativa, incluso por aquellos adultos que lo utilizan para dejar de fumar”, expresó Cancer Research UK.
EFICIENCIA DE LAS MEDIDAS PARA COMBATIR EL VAPEO JUVENIL
Si bien Cancer Research UK no se opone rotundamente a la prohibición de los desechables, cuestiona si dicha medida sería suficiente para reducir el atractivo del vapeo entre los jóvenes. La organización sugiere que regulaciones adicionales sobre el embalaje y la presentación de los productos podrían ser más efectivas que una prohibición aislada para abordar el problema del vapeo juvenil.
A su vez, el grupo de salud subrayó que el objetivo principal debe ser eliminar el tabaquismo de la sociedad. Cualquier política relacionada con el vapeo debe tener en cuenta esta meta de salud pública, advirtieron. Además, la organización recordó que los cigarrillos siguen siendo el producto de consumo más peligroso disponible, y señaló que, a lo largo de la última década, ha crecido la percepción pública de que los esfuerzos gubernamentales para combatir el tabaquismo han fracasado. En 2022, el 46% de los encuestados consideraba que las políticas antitabaco eran insuficientes, en comparación con el 29% que opinaba lo mismo en 2009.
INCREMENTO EN LA PERCEPCIÓN ERRÓNEA DEL DAÑO DEL VAPEO
Aunque el vapeo se ha promovido como una solución para dejar de fumar, las percepciones de su daño relativo frente al tabaco han empeorado. Según datos del Study Smoking Toolkit (STS), en 2014 solo el 10.8% de los encuestados pensaba que los cigarrillos electrónicos eran más peligrosos que los cigarrillos convencionales, pero para 2023, esa cifra había aumentado al 23.3%. Esta tendencia ha seguido en aumento, especialmente tras el anuncio del proyecto de ley sobre tabaco y vapeo.
Cancer Research UK también resaltó que no está claro cómo impactará una prohibición de los cigarrillos electrónicos desechables en esta tendencia. En caso de implementarse la prohibición, la organización considera necesario brindar apoyo a los jóvenes y no fumadores que usaban desechables para que no recurran al mercado ilícito ni se inicien en el tabaquismo.
EL RETO DE EQUILIBRAR LA PROTECCIÓN DE LOS JÓVENES CON LA AYUDA A LOS FUMADORES
Cancer Research UK destacó que cualquier prohibición debe equilibrar la protección de los jóvenes y no fumadores con la necesidad de ayudar a los fumadores a abandonar el tabaco. La organización teme que una prohibición afecte negativamente a los «usuarios duales» (aquellos que vapean y fuman), así como a aquellos que han utilizado desechables para dejar de fumar. Como alternativa, sugiere reforzar el apoyo en áreas como la terapia de reemplazo de nicotina, farmacoterapia y asesoramiento conductual para mitigar los efectos de la prohibición.
La organización también expresó preocupación por el impacto que una prohibición tendría en los grupos de bajos recursos, ya que los cigarrillos electrónicos desechables, pese a ser más costosos a largo plazo, requieren una inversión inicial menor que otros dispositivos. «El alto costo inicial de los dispositivos recargables, junto con problemas de sabor y fiabilidad, ha sido una de las principales barreras para que los usuarios cambien de los desechables a alternativas recargables», advirtió Cancer Research UK.
Además, la organización subrayó la necesidad de asegurar que los productos de vapeo recargables sigan siendo accesibles y competitivos en precio frente a los cigarrillos tradicionales, para alentar a los fumadores a hacer el cambio.
Otra de las preocupaciones de Cancer Research UK es que, ante una prohibición de los desechables, la industria del vapeo lance nuevos productos que puedan socavar el objetivo de la prohibición, como dispositivos que no sean mucho más sostenibles o que sigan atrayendo a los jóvenes.
DIFICULTADES
La organización también reconoció los desafíos de evaluar cómo una prohibición de los cigarrillos electrónicos desechables afectaría la salud pública. Estudios previos no han proporcionado respuestas concluyentes sobre si la prohibición de estos dispositivos podría generar más beneficios o daños para la salud en general.
Para comprender mejor los efectos de la prohibición, Cancer Research UK propuso realizar investigaciones longitudinales que comparen los períodos previos y posteriores a la implementación de la medida. Esto permitiría analizar el impacto de las restricciones en el uso de productos de tabaco y vapeo a largo plazo.
Cancer Research UK hace un llamado a que cualquier prohibición de cigarrillos electrónicos desechables se aplique con cautela, considerando tanto la protección de los jóvenes como el apoyo a los fumadores que buscan dejar el tabaco, y resaltando la necesidad de una estrategia integral para evitar efectos adversos no deseados.
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