Un reciente estudio revela que aproximadamente un millón de personas en Inglaterra utilizan cigarrillos electrónicos a pesar de no haber fumado regularmente en el pasado. Esta cifra ha crecido notablemente en los últimos tres años, generando alarma entre expertos en salud y reavivando el debate sobre la necesidad de regulaciones más estrictas para controlar el acceso y uso de los dispositivos de vapeo.
El estudio, publicado en la revista The Lancet Public Health, muestra que la cantidad de vapeadores que nunca habían fumado con regularidad ha aumentado de manera drástica. Mientras que en 2021 solo uno de cada 200 adultos entraba en esta categoría, en 2024 la proporción ha crecido a uno de cada 28, lo que equivale a más de un millón de personas. El mayor crecimiento se observa entre los jóvenes de 18 a 24 años, grupo en el que uno de cada siete ya utiliza cigarrillos electrónicos.
Paralelamente, datos de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS) indican que alrededor de 5,1 millones de personas mayores de 16 años en Gran Bretaña vapean, lo que representa un 10% de la población. Las tasas más elevadas se encuentran entre los jóvenes de 16 a 24 años, con un 15,8% de vapeadores.
ACCIONES RÁPIDAS
El profesor Nick Hopkinson, especialista en medicina respiratoria y presidente de la organización Action on Smoking and Health, destacó que, aunque el vapeo ha ayudado a muchos fumadores a dejar el tabaco, preocupa el creciente uso entre los jóvenes y los no fumadores. Según Hopkinson, si bien los cigarrillos electrónicos son menos dañinos que el tabaco, no están exentos de riesgos.
Por su parte, el profesor Sanjay Agrawal, asesor del Real Colegio de Médicos en materia de tabaco, pidió una respuesta inmediata para frenar esta tendencia. Agrawal advirtió que los cigarrillos electrónicos, aunque útiles para dejar de fumar, no deben convertirse en una nueva amenaza para la salud pública, especialmente entre quienes no han fumado nunca.
UN CAMBIO EN LOS HÁBITOS DE CONSUMO
El estudio dirigido por el University College London (UCL) revela que una gran mayoría de los vapeadores que nunca han sido fumadores habituales utilizan estos dispositivos a diario y durante periodos prolongados. Los investigadores señalaron que este aumento en el uso del vapeo está siendo impulsado por los adultos jóvenes, en particular aquellos entre 18 y 24 años.
Una de las medidas que se está considerando en Reino Unido es la prohibición de los cigarrillos electrónicos desechables, aunque los investigadores advierten que esta restricción podría no ser suficiente. Marcas populares ya han comenzado a lanzar productos reutilizables, lo que podría mitigar los efectos de esta prohibición. En su lugar, proponen aplicar una regulación más estricta en cuanto a la apariencia, el empaquetado y la comercialización de estos productos, con el objetivo de hacerlos menos atractivos para los jóvenes.
El profesor Jamie Brown, autor principal del estudio, indicó que cualquier medida regulatoria debe encontrar un equilibrio entre frenar el uso en personas jóvenes y no fumadoras, y al mismo tiempo permitir que los cigarrillos electrónicos sigan siendo efectivos como herramienta para dejar de fumar. Brown subrayó que, aunque el vapeo entre adultos parece haberse estabilizado en 2023, es crucial actuar con cautela y evaluar continuamente el impacto de las nuevas regulaciones.
IMPACTO EN LA SALUD PÚBLICA
La investigación también revela que las personas que nunca han fumado y ahora vapean tienden a ser más jóvenes, mujeres y con comportamientos de riesgo, como el consumo excesivo de alcohol. Además, suelen utilizar cigarrillos electrónicos desechables y líquidos con altos niveles de nicotina, comprando estos productos en supermercados o tiendas de conveniencia.
La Dra. Sarah Jackson, coautora del estudio, advirtió que los efectos sobre la salud pública dependerán de qué habrían hecho estas personas en ausencia del vapeo. Si bien algunos podrían haber recurrido al tabaco, otros que no habrían fumado enfrentarán mayores riesgos al vapear de manera sostenida.
FUTURO DEL VAPEO
En un contexto más amplio, un segundo estudio publicado en The Lancet Public Health subraya la necesidad de acelerar las políticas para eliminar el tabaco. Asimismo, una tercera investigación sugiere que prohibir la venta de tabaco a personas nacidas después de 2006 podría evitar 1,2 millones de muertes por cáncer de pulmón para 2095.
El Departamento de Salud y Asistencia Social del Reino Unido enfatizó que, aunque el vapeo es una herramienta eficaz para dejar de fumar, no debe ser utilizado por niños o adultos no fumadores. Además, destacó que el proyecto de ley Tobacco and Vapes tiene como objetivo proteger a las generaciones futuras de los daños asociados al tabaco y la nicotina, aliviando también la carga sobre el sistema de salud pública del país.
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