El reciente anuncio de un aumento en los impuestos a los cigarrillos electrónicos, como parte del presupuesto 2025, ha generado diversas reacciones entre los usuarios de estos dispositivos. A partir de mediados del próximo año, el impuesto especial será de 50 céntimos por mililitro de e-líquido, lo que incrementará significativamente el precio de los productos. Un vape desechable, que actualmente cuesta 8 euros, subirá a 9,23 euros, mientras que una botella de e-líquido de 5 euros duplicará su precio a 10 euros más IVA.
A pesar de esta alza en los precios, la reacción general entre los consumidores no ha sido de rechazo contundente. De hecho, varios usuarios manifestaron que no solo comprenden la medida, sino que consideran que el aumento podría haber sido incluso mayor. En entrevistas realizadas por The Journal, muchos afirmaron que este incremento les hará reconsiderar su consumo, e incluso podría motivarlos a dejar el hábito.
DIVERSAS RESPUESTAS DE LOS CONSUMIDORES
Una joven declaró estar a favor de cualquier medida que la haga «detenerse y reflexionar» antes de comprar un vape. «Preferiría que los prohibieran por completo, así tendría que parar. Tal vez este impuesto cambie mi comportamiento, pero quiero dejar de vapear de todos modos», afirmó.
Otros compartieron experiencias similares. Un joven de 22 años contó que cambió a los cigarrillos electrónicos después de fumar durante la adolescencia, pero ahora reconoce que está gastando demasiado en ellos. «Compro vapes desechables al menos dos veces por semana, y sé que el aumento de precio está influyendo en mi decisión de dejarlo», explicó. Además, mencionó estar preocupado por el impacto ambiental de los dispositivos desechables, lo que también lo motiva a considerar opciones reutilizables.
Sin embargo, no todos ven el aumento de impuestos como algo positivo. Algunos consideran que la medida penaliza a quienes intentan dejar de fumar. Un hombre de unos 30 años, que utiliza un vape reutilizable con e-líquido sin nicotina como parte de su esfuerzo para dejar el cigarrillo, comentó que, aunque el vapeo sigue siendo más barato que fumar, siente que la medida es injusta. «Intento hacer lo correcto y dejar el hábito, pero aun así me afecta este aumento de impuestos», expresó.
LO ECONÓMICO, LO PRIMORDIAL
A pesar de las quejas, otros usuarios señalan que mientras vapear siga siendo más económico que fumar, continuarán haciéndolo. Una mujer que utiliza vapes desechables cada dos semanas mencionó que el incremento en el precio no le afecta demasiado. «Sigue siendo más barato que los cigarrillos», dijo, aludiendo a que los vapeadores priorizan sus vicios cotidianos, especialmente cuando otras metas como comprar una casa o irse de vacaciones parecen inalcanzables.
El aumento de impuestos a los cigarrillos electrónicos ha generado respuestas diversas entre los vapeadores. Algunos consideran la medida como una oportunidad para abandonar el hábito, mientras que otros no ven un cambio significativo en su comportamiento, siempre que vapear siga siendo una opción más económica que fumar.
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