La proporción de adultos que fuman en Estonia pasó del 26,1% en 2020 al 19% en 2024, mientras que el uso de cigarrillos electrónicos creció del 3,8% al 13,5% durante el mismo periodo. Así lo recoge un informe del Estado Mundial de la Reducción de Daños por Tabaco (GSTHR), que analiza la evolución del consumo de nicotina en Estonia, Irlanda y Corea del Sur.
Los datos reflejan una caída de 7,1 puntos porcentuales en la prevalencia del tabaquismo en Estonia, equivalente a un descenso aproximado del 27% respecto a 2020. El consumo diario de cigarrillos también disminuyó, al pasar del 17,9% al 13,2% en esos cuatro años.
En paralelo, el uso diario de cigarrillos electrónicos se cuadruplicó, desde el 1,6% registrado en 2020 hasta el 6,4% en 2024. Ese último año, el vapeo diario se situaba cerca de la mitad de la prevalencia del tabaquismo diario.
Las cifras proceden de la Encuesta Nacional de Comportamiento de Salud de Estonia, que recoge información de personas de entre 16 y 64 años. El Instituto Nacional para el Desarrollo de la Salud del país realiza este estudio cada dos años.
El informe también recoge datos sobre otros productos de nicotina. En 2024, el 2,8% de los adultos utilizaba diariamente bolsas de nicotina, mientras que el 1,2% consumía productos de tabaco calentado con esa misma frecuencia.
El aumento del vapeo coincide con el descenso del tabaquismo
El GSTHR señala que la evolución de ambos indicadores podría apuntar a una sustitución de los cigarrillos convencionales por alternativas sin combustión. Sin embargo, los datos disponibles no permiten confirmar que las personas que han dejado de fumar sean las mismas que han comenzado a vapear.
Las encuestas de población muestran cómo cambian los patrones de consumo a lo largo del tiempo, pero no permiten establecer una relación causal directa entre ambos fenómenos. Además, una parte de los consumidores puede utilizar varios productos de nicotina, mientras que otras personas pueden haber abandonado los cigarrillos sin dejar de vapear.
Según el informe, el descenso del tabaquismo en Estonia ya se había iniciado antes de 2020, aunque la reducción se acentuó durante los cuatro años siguientes, coincidiendo con el aumento del uso de cigarrillos electrónicos.
Estonia no ha incorporado formalmente la reducción de daños por tabaco a su política gubernamental. Su regulación sigue un enfoque preventivo, similar al aplicado en otros países de la Unión Europea, que incluye restricciones a la publicidad, los sabores, las ventas a distancia y el consumo de vapeadores en determinados espacios públicos.
Pese a estas limitaciones, los cigarrillos electrónicos y otros productos de nicotina sin combustión han seguido disponibles legalmente. El GSTHR considera que la evolución registrada en el país permite analizar cómo se desarrollan los cambios en los hábitos de consumo cuando los usuarios tienen acceso a alternativas distintas del cigarrillo convencional.
Estonia estudia nuevas restricciones a los productos de nicotina
En julio de 2026, Estonia abrió una consulta sobre un proyecto de modificación de su Ley del Tabaco. Las medidas planteadas incluyen limitar los sabores de los líquidos para cigarrillos electrónicos al tabaco y al mentol, establecer un límite de nicotina de 4 miligramos por gramo para las bolsas de nicotina y otros productos, y prohibir las ventas a distancia tanto nacionales como transfronterizas.
El Gobierno justifica las propuestas por la necesidad de proteger a los jóvenes. Por su parte, el GSTHR advierte de que unas restricciones más amplias podrían reducir la disponibilidad y el atractivo de las alternativas legales para los adultos que fuman.
El informe también hace referencia a investigaciones realizadas en Estados Unidos sobre los efectos de las restricciones a los sabores. Un estudio publicado en 2024 en JAMA Health Forum examinó la relación entre las limitaciones a la venta de vapeadores con sabor y los cambios en el consumo de tabaco entre adultos jóvenes. Otro trabajo, publicado en Health Economics en 2025, analizó las prohibiciones generales de sabores y señaló posibles aumentos del consumo de cigarrillos en determinados grupos.
Consumo de nicotina y riesgos
Los autores del GSTHR consideran que los próximos datos de las encuestas permitirán comprobar si el tabaquismo continúa descendiendo en Estonia tras la posible entrada en vigor de las nuevas medidas.
El documento defiende que la protección de los menores puede combinarse con medidas dirigidas a reducir los riesgos entre los adultos que fuman. Para ello, plantea limitar la promoción de estos productos entre los jóvenes y, al mismo tiempo, mantener información sobre las diferencias de riesgo entre los productos de nicotina y el acceso a alternativas para los fumadores adultos.
El informe distingue entre el consumo de nicotina y los riesgos asociados a la combustión del tabaco. Los cigarrillos convencionales generan sustancias tóxicas durante la combustión, mientras que los productos sin combustión presentan un perfil de riesgo diferente, aunque no están exentos de riesgos para la salud.
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