El más reciente informe de KPMG sobre el comercio ilícito de cigarrillos en la Unión Europea, solicitado por Philip Morris Products SA, revela que este mercado sigue representando un desafío significativo para la salud pública, la seguridad y las economías estatales. El informe, que abarca el año 2023, expone cómo el contrabando y la falsificación de cigarrillos continúan siendo una amenaza creciente en la región.
Uno de los hallazgos clave del estudio es el aumento del consumo de cigarrillos falsificados, que alcanzó los 12.700 millones de unidades, lo que representa el 36% del total del mercado ilícito en la UE. Esta tendencia ha sido impulsada por redes criminales que se aprovechan de los elevados impuestos sobre el tabaco en varios países europeos. En términos económicos, los gobiernos europeos han visto cómo se esfuman alrededor de 11.600 millones de euros en ingresos fiscales, una cifra superior a los 11.300 millones de euros reportados en 2022.
FRANCIA, UNO DE LOS PAÍSES MÁS AFECTADOS
Francia se posiciona como el país más afectado por este problema, con 16.800 millones de cigarrillos ilícitos consumidos y una pérdida estimada de 7.300 millones de euros en ingresos fiscales. Esta situación refleja la magnitud del desafío que enfrenta Europa en la lucha contra el comercio ilegal de tabaco.
Christos Harpantidis, vicepresidente senior de Asuntos Exteriores de Philip Morris International (PMI), advirtió sobre la creciente profesionalización de las organizaciones criminales que se dedican al comercio ilícito de cigarrillos. Estas bandas han trasladado sus operaciones más cerca de los países de Europa occidental, una tendencia que Harpantidis atribuye a políticas insuficientes para frenar el contrabando y reducir el tabaquismo. Además, subrayó la importancia de un enfoque integral para combatir este fenómeno, que incluya sanciones severas, campañas de concienciación y una mayor colaboración entre los sectores público y privado.
EL MERCADO ILÍCITO SIGUE EN AUMENTO
El informe también destaca la labor de las agencias de seguridad, que han desmantelado al menos 113 fábricas clandestinas de cigarrillos en 22 países europeos durante 2023. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, el mercado ilícito sigue en aumento, impulsado por la combinación de la falsificación, el contrabando y el fin de las restricciones de viaje relacionadas con la pandemia de COVID-19. De hecho, el consumo de cigarrillos no domésticos en Europa alcanzó su nivel más alto de la historia, representando el 15,5% del consumo total.
No obstante, el panorama no es del todo desalentador. En 26 países europeos, la cuota de consumo ilícito de cigarrillos se mantuvo por debajo del 10 % del consumo total, y en 16 de ellos, esta cifra fue inferior al 5 %. Además, en 25 de los 38 países incluidos en el estudio, la proporción de cigarrillos ilegales se estabilizó o disminuyó en comparación con el año anterior. Países como Italia, Polonia, Rumanía y España experimentaron notables descensos en este tipo de consumo, lo que ha sido celebrado por representantes de PMI como un avance en la lucha contra el contrabando.
LA URGENCIA DE UNA ACCIÓN COORDINADA
Massimo Andolina, presidente de la Región Europa de PMI, destacó que el comercio ilícito no solo afecta la recaudación fiscal, sino también los esfuerzos por reducir el tabaquismo. Reforzó la necesidad de que los reguladores prioricen este combate, mientras facilitan el acceso a productos libres de humo como una alternativa para los fumadores que no pueden dejar el tabaco.
En conclusión, el estudio de KPMG pone de relieve la urgencia de una acción coordinada y multidimensional para frenar el comercio ilícito de cigarrillos en Europa. Además de las políticas tradicionales de control del tabaco, se necesitan enfoques innovadores que incluyan alternativas para reducir el daño causado por el tabaquismo y así mejorar la salud pública y económica en la región.
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