A medida que la Unión Europea se prepara para revisar su normativa sobre productos de tabaco, la eurodiputada sueca Jessica Polfjärd alza la voz en defensa del snus, el tabaco de mascar húmedo que ha convertido a Suecia en el país con menor tasa de fumadores de toda la UE. En un artículo de opinión publicado en Borås Tidning, Polfjärd reclama que Bruselas deje de demonizar lo desconocido y adopte soluciones probadas, en lugar de imponer más restricciones.
Suecia, pionera en la reducción del tabaquismo
Polfjärd recuerda que, gracias al snus, Suecia ha logrado rebajar el porcentaje de fumadores diarios hasta situarlo en torno al 5%, frente al más del 20% que aún registra Alemania, Bulgaria o Grecia. “Nuestra estrategia no es el problema, sino la respuesta al problema”, afirma la eurodiputada, quien subraya que los productos de nicotina sin combustión representan una alternativa mucho menos dañina que el cigarrillo tradicional.
El peligro de legislar desde el miedo
La parlamentaria advierte sobre una tendencia creciente en la UE a regular con mano dura los nuevos formatos sin humo, como las bolsas de nicotina, mediante elevados impuestos o exigencias de empaquetado que, en la práctica, equivalen a vetos encubiertos. “No podemos dejar que lo desconocido se convierta en objeto de suspicacia y termine perjudicando la salud pública”, alerta Polfjärd, que achaca estas iniciativas a un sesgo regulatorio fundado en el temor más que en la evidencia.
Cumplir objetivos sin renunciar a alternativas
La propia meta de la UE, reducir al 5% el consumo diario de tabaco para 2040, ya está prácticamente cumplida por Suecia, gracias al auge del snus y otras presentaciones de nicotina de bajo riesgo. Polfjärd insiste en que, aunque erradicar por completo el consumo de nicotina llevará tiempo, resulta imprescindible facilitar a los fumadores opciones más seguras que el cigarrillo para acelerar ese proceso.
La eurodiputada no cuestiona la necesidad de normas estrictas que impidan el acceso de menores y garanticen la calidad de los fabricantes, pero rechaza que esos controles deriven en la desaparición de productos destinados a adultos. “La exención que goza Suecia para el snus debe protegerse, incluido el snus blanco. Lo que tiene que cambiar es la visión que Europa tiene de esta alternativa”, concluye Polfjärd, urgiendo a los legisladores comunitarios a replicar el modelo sueco en lugar de obstaculizarlo.
y luego