El exdirector de Política de Investigación y Cooperación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tikki Pang, cuestionó la posición actual del organismo frente a las estrategias de reducción de daños del tabaco, señalando que la institución ignora la evidencia científica que respalda alternativas menos nocivas para los fumadores.
Pang, hoy consultor del Centro de Estudios de Política y Reforma de la Salud en Yakarta, expresó su postura durante un seminario web organizado por el Foro Asiático sobre Nicotina (AFN), centrado en los veinte años de la Convención Marco de la OMS para el Control del Tabaco (FCTC).
Según el especialista, la negativa de la OMS a incorporar plenamente la reducción de daños dentro de su marco de políticas amenaza con ralentizar los esfuerzos para disminuir el tabaquismo en Asia-Pacífico, región donde se concentra el mayor número de fumadores a nivel mundial.
“El artículo 1 de la FCTC contempla implícitamente la reducción de daños como parte del control del tabaco”, afirmó Pang. “Sin embargo, el uso de productos alternativos más seguros no ha recibido reconocimiento ni apoyo institucional”.
EVIDENCIA CIENTÍFICA
Pang sostuvo que la posición de la OMS “contradice la ciencia” al no considerar la evidencia que demuestra la eficacia y menor riesgo de productos como los vapes, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina. Señaló que, pese a los estudios favorables y al uso de estos productos por más de 130 millones de personas, la agencia y los órganos de la FCTC mantienen una postura contraria a su implementación, equiparándolos con los cigarrillos tradicionales.
Nancy Loucas, coordinadora de la Coalición de Defensores de la Reducción de Daños por Tabaco de Asia-Pacífico (CAPHRA), recordó que esta región concentra cerca de dos tercios del consumo mundial de tabaco. Criticó también el enfoque previsto para la próxima conferencia COP11 de la FCTC, prevista para noviembre, al considerar que desestima la reducción de daños bajo el argumento de que responde a intereses de la industria tabacalera.
PROPUESTA DE NUEVAS ALIANZAS
Ante la falta de apertura por parte de la OMS, Pang propuso la creación de nuevas redes de trabajo basadas en evidencia científica, integradas por investigadores, consumidores, médicos y fabricantes, similares a la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas (IFPMA).
El exdirector destacó el respaldo creciente de distintos sectores, incluidos antiguos funcionarios de la OMS, académicos y organizaciones civiles, hacia la reducción de daños como herramienta para disminuir el consumo de tabaco.
Citó al médico australiano Alex Wodak, quien comparó la posición de la OMS con la de los gobiernos de Europa del Este en los años ochenta frente al cambio económico, afirmando que “en algún momento colapsará, aunque se desconoce cuándo”.
LLAMADO A REVISAR LA POSTURA EN LA COP11
Antes de la conferencia COP11, la Alianza Europea Independiente de Vape (IEVA) pidió a la OMS colocar la reducción de daños en el centro del debate sobre el control del tabaco. Su presidente, Dustin Dahlmann, afirmó que el encuentro representa una oportunidad para incorporar criterios científicos en las decisiones globales sobre salud pública.
La IEVA advirtió que mantener la equivalencia entre todos los productos de nicotina podría dejar a millones de fumadores sin opciones efectivas para dejar el tabaco. La organización pidió a los gobiernos considerar los sabores, la regulación proporcional y la información objetiva como parte de una estrategia integral.
“Los datos muestran que el vapeo ayuda a los fumadores a abandonar el cigarrillo y reduce el impacto del tabaquismo”, afirmó Dahlmann. “Un futuro sin humo solo será posible si la reducción de daños se integra como elemento central de las políticas públicas”.
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