Un grupo de investigadores ha instado al gobierno del Reino Unido a prohibir los filtros de cigarrillos, al considerar que no ofrecen beneficios para la salud y representan una fuente significativa de contaminación plástica.
En un editorial publicado en la revista Addiction, de la Sociedad para el Estudio de la Adicción, los autores plantean que el próximo proyecto de ley sobre tabaco y vapeo debería incluir la eliminación de los filtros “en beneficio de la salud pública y del medio ambiente”.
La doctora Katherine East, profesora asociada de salud pública en la Escuela de Medicina de Brighton y Sussex y autora principal del editorial, señaló que los filtros fueron diseñados para dar una falsa sensación de seguridad. Según explicó, no reducen la exposición a sustancias tóxicas y pueden incluso agravar los riesgos al fomentar una inhalación más profunda y prolongada, lo que permite la entrada de microplásticos y fibras dañinas en los pulmones. Además, su fabricación y desecho contribuyen al aumento de los residuos plásticos a nivel global.
Aunque el número de fumadores en el Reino Unido ha disminuido desde 2011, aproximadamente seis millones de adultos continúan fumando, con un consumo promedio de once cigarrillos al día. Pese al aumento del tabaco de liar por motivos económicos, la mayoría sigue utilizando filtros, en su mayoría de plástico de un solo uso, bajo la creencia de que reducen el daño.
CAMPAÑAS INFORMATIVAS
Los investigadores citan encuestas que muestran que más del 75% de la población —y más del 80% de los fumadores— cree erróneamente que los filtros protegen la salud. Sin embargo, afirman que estos elementos podrían incrementar el riesgo de enfermedades respiratorias graves, al hacer los cigarrillos más atractivos y facilitar una inhalación más intensa. Según el texto, la introducción de filtros se ha asociado con un aumento del adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón.
El proyecto de ley sobre tabaco y vapeo propone impedir la venta de cigarrillos a personas nacidas a partir de 2009, elevando gradualmente la edad mínima legal para su compra. Los autores del editorial consideran que esta iniciativa representa una oportunidad para aplicar una regulación más amplia sobre los productos de tabaco, incluyendo la prohibición de los filtros y sus accesorios. Añaden que cualquier medida en este sentido debería acompañarse de campañas informativas que aclaren los mitos sobre la supuesta protección de los filtros.
Hazel Cheeseman, directora ejecutiva de la organización Action on Smoking and Health y coautora del artículo, señaló que los filtros han sido una herramienta de marketing para mantener el consumo de tabaco y proteger los beneficios de la industria. Subrayó que la mayoría de los fumadores desconocen que los filtros no ofrecen ventajas para la salud. Según el editorial, el gobierno tiene la oportunidad de eliminar este engaño mediante la prohibición de los filtros y la puesta en marcha de campañas de educación pública.
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