Un artículo del Daily Mail ha calificado al vapeo como un hábito con “impacto devastador en la salud” de los jóvenes. Y, por ende, ha sido calificado por expertos en control del tabaco como “engañoso por diseño”. Los especialistas señalan que la investigación citada en el reportaje no demuestra causalidad, omite deliberadamente los posibles beneficios del vapeo y se basa en gran medida en estudios de baja calidad.
EL ESTUDIO Y SUS LIMITACIONES
La publicación que originó los titulares apareció en la revista Tobacco Control. Se trata de una revisión general de revisiones sistemáticas existentes, dirigida por la Universidad de York y la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. El análisis incluyó 56 estudios previos y reportó asociaciones entre el vapeo juvenil y problemas como tabaquismo posterior, asma, tos, lesiones y algunos indicadores de salud mental.
Sin embargo, la metodología excluyó toda evidencia relacionada con beneficios, como su uso en la cesación tabáquica entre adultos. Para el médico respiratorio Riccardo Polosa, esta decisión sesga de manera estructural los resultados hacia los daños.
La mayoría de los estudios considerados en la revisión se basaron en encuestas transversales, un diseño que no permite establecer causa y efecto. Según Polosa, cerca del 95% de las revisiones han sido clasificadas como de baja o críticamente baja calidad.
Los propios autores de la revisión reconocen que los datos no permiten “inferir causalidad” y recomiendan investigaciones longitudinales más sólidas.
«EFECTO PUERTA DE ENTRADA»
El Daily Mail presentó el vapeo como un factor que conduce al consumo de cigarrillos. La revisión reportó que los jóvenes que vapean tienen mayor probabilidad de fumar en el futuro. No obstante, los expertos advierten que esa correlación no confirma un vínculo causal.
Polosa subrayó que existen explicaciones alternativas, como la tendencia general al riesgo o la “responsabilidad común” en conductas problemáticas. El cardiólogo Konstantinos Farsalinos añadió que los datos poblacionales en Estados Unidos contradicen la hipótesis de la “puerta de entrada”, ya que el aumento del vapeo coincidió con una fuerte caída del tabaquismo juvenil.
OTROS RIESGOS
El análisis también incluyó asociaciones con asma y síntomas respiratorios. Sin embargo, los especialistas señalan que los datos provienen de muestras pequeñas, autoinformes y, en muchos casos, de personas con antecedentes de tabaquismo, lo que dificulta atribuir los efectos al vapeo en sí.
El profesor Peter Hajek, de la Universidad Queen Mary de Londres, indicó que parte de las correlaciones pueden explicarse porque quienes tienen problemas de salud mental o antecedentes de consumo son más propensos a experimentar con distintas sustancias.
La revisión incluyó además incidentes aislados de dispositivos defectuosos y el brote de EVALI registrado en Estados Unidos en 2019, aunque este último estuvo relacionado con cartuchos ilícitos de THC contaminados, no con líquidos comerciales de nicotina.
LO QUE MUESTRAN LOS DATOS
Los autores del estudio recomiendan medidas de precaución para evitar el acceso de menores a los cigarrillos electrónicos y piden más estudios longitudinales. Polosa coincide en la necesidad de mantener estos productos fuera del alcance de los jóvenes, pero subraya que la revisión no evalúa el impacto del vapeo en la reducción de daños para fumadores adultos.
“Las asociaciones encontradas se basan mayormente en evidencia transversal y de baja calidad”, señaló. “No puede concluirse un balance neto de daños, porque los beneficios fueron excluidos desde el diseño del estudio”.
A pesar de las limitaciones reconocidas en el propio estudio, el Daily Mail difundió sus hallazgos como prueba de que el vapeo causa diversos daños. Los expertos advierten que una cobertura de este tipo puede generar percepciones erróneas en la opinión pública y afectar políticas de salud que buscan ofrecer alternativas de menor riesgo a quienes fuman.
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