El diputado ecologista Nicolas Thierry, representante del Partido Verde por Gironda, presentó en la Asamblea Nacional francesa un proyecto de ley que busca impedir el acceso al tabaco a las generaciones nacidas a partir del 1 de enero de 2014. La iniciativa, respaldada por varias asociaciones de salud, propone que la prohibición entre en vigor en 2032, sin excepción por edad.
El texto plantea una restricción progresiva y permanente sobre la venta de todos los productos derivados del tabaco, incluidos los dispositivos de tabaco calentado. El objetivo es impedir que las generaciones futuras comiencen a fumar, dentro de una estrategia nacional de reducción del consumo que Francia mantiene desde hace varios años.
De acuerdo con los datos de Public Health France, alrededor del 25% de los adultos franceses continúa fumando, pese a una ligera disminución registrada en 2024 tras un período de estabilidad. El proyecto se enmarca también dentro del compromiso de la Unión Europea de alcanzar una “generación libre de tabaco” para 2040, entendida como una población en la que menos del cinco por ciento de los adultos sean fumadores. Francia, por su parte, fijó su propio objetivo para 2032.
Aproximadamente veinte diputados de siete formaciones políticas respaldan la propuesta. Thierry señaló que la aplicación gradual de la medida permitiría una transición económica sin impactos bruscos para los comerciantes de tabaco. Además, subrayó que el modelo actual de producción y consumo del tabaco plantea problemas ambientales y sociales en los países productores.
La iniciativa francesa sigue el ejemplo del Reino Unido, donde se discute una propuesta similar que restringiría la venta de cigarrillos a quienes hayan nacido después de 2009. En caso de aprobarse, Francia sería el primer país de Europa continental en establecer una prohibición generacional de este tipo.
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