El gobierno francés avanza con un proyecto de ley financiera para 2026 que introduce cambios relevantes en el mercado del vapeo. La propuesta incorpora un impuesto volumétrico sobre los líquidos: 0,03 euros por mililitro para concentraciones de hasta 15 mg/ml de nicotina y 0,05 euros por mililitro para soluciones superiores. Con estas cifras, un envase de 10 ml aumentaría unos 0,50 euros.
La iniciativa también plantea el fin de las ventas en línea de productos de vapeo, lo que eliminaría cerca de un tercio de los canales actuales. Los comercios especializados necesitarían autorización estatal y el cumplimiento de requisitos similares a los de los estancos, lo que podría provocar el cierre de negocios independientes.
El texto legislativo redefine los productos de vapeo como productos para fumar en el artículo L.314-4. Con esta clasificación, los dispositivos quedarían bajo las mismas normas que el tabaco tradicional. El Ejecutivo enmarca estas acciones dentro del Plan Nacional Antitabaco 2023-2027, cuyo objetivo es unificar criterios fiscales y regulatorios.
El Comité de Finanzas de la Asamblea Nacional rechazó por ahora el impuesto, manteniendo la tasa en cero hasta 2026, pero la prohibición de ventas en línea continúa en el borrador.
PROHIBICIONES ADICIONALES EN EL MERCADO DE NICOTINA
Las medidas fiscales coinciden con otras restricciones ya adoptadas por el país. Un decreto de septiembre de 2025, que entrará en vigor en abril de 2026, prohíbe la fabricación, comercialización, importación, posesión y uso de productos orales de nicotina no medicinales, como bolsas o pastillas, salvo cuando se vendan como medicamentos.
A comienzos de 2025, el Parlamento aprobó la prohibición de los vapes desechables. Con estas decisiones, Francia se sitúa entre los países europeos con regulaciones más severas para las alternativas de nicotina.
UN ESCENARIO EUROPEO EN REVISIÓN
Las decisiones francesas se producen mientras varios Estados miembros solicitan a la Comisión Europea que incorpore nuevos productos de nicotina en la Directiva sobre el impuesto del tabaco de 2011. Al menos 15 países impulsan una armonización del tratamiento fiscal y normativo de vaporizadores y productos orales de nicotina.
Las políticas fiscales actuales en la región muestran diferencias significativas:
- Bélgica: cerca de 0,15 euros por mililitro para líquidos con y sin nicotina.
- Dinamarca: 0,20 euros por mililitro para líquidos con hasta 12 mg/ml y 0,34 euros por encima de ese nivel.
- Finlandia: 0,30 euros por mililitro desde 2017.
- Italia: impuesto basado en un porcentaje aplicado al cigarrillo convencional.
- España: desde abril de 2025, 0,15 euros por mililitro para líquidos con menos de 15 mg/ml y 0,20 euros para concentraciones superiores.
- Alemania: 0,26 euros por mililitro en 2025 y 0,32 euros en 2026.
Aunque la tasa francesa se ubica dentro de los valores altos de la región, su combinación de impuestos, limitaciones de venta y prohibiciones la coloca entre las políticas más restrictivas.
IMPACTO POTENCIAL EN EL MERCADO Y EN LA MOVILIDAD DE LOS CONSUMIDORES
Las nuevas condiciones pueden aumentar los costos y reducir los puntos de venta disponibles. Esto podría influir en la decisión de los consumidores que buscan sustituir el tabaco por otros productos de nicotina. La exigencia de licencias también puede transformar el mapa comercial, favoreciendo a las redes tradicionales y reduciendo la presencia de comercios independientes.
La postura francesa introduce un modelo que puede influir en las discusiones comunitarias. La Comisión Europea evalúa una supervisión más amplia del mercado de nicotina y podría considerar el esquema francés como referencia o como señal de los efectos de una regulación más estricta.
El resultado de estas medidas mostrará si las restricciones aceleran la reducción del consumo de tabaco o si limitan el acceso a productos que muchos usuarios emplean como sustitutos. Los efectos del modelo francés serán observados con atención por los gobiernos y las entidades implicadas en la regulación del sector.
y luego