Desde comienzos de octubre, todas las gasolineras de los Países Bajos solicitan una identificación a quienes compren cigarrillos, sin importar la edad del comprador, según informó el medio Rheinische Post.
La medida no proviene del gobierno, sino de las asociaciones de la industria petrolera del país. El propósito es reducir los conflictos entre empleados y clientes, especialmente en situaciones donde se solicita identificación a personas adultas que aparentan ser más jóvenes.
Las asociaciones explicaron que la decisión responde a una serie de incidentes ocurridos en los últimos años, en los que el personal enfrentó comportamientos agresivos al aplicar los controles de edad. Con esta norma, las gasolineras buscan mantener su autorización para vender tabaco hasta 2030, en un contexto de regulaciones cada vez más estrictas.
La venta de cigarrillos ya está prohibida en los supermercados desde 2024, y en los próximos años se prevé que quede restringida a los estancos especializados.
La nueva política ha generado críticas en el país, especialmente durante el actual proceso electoral. La diputada Caroline van der Plas (BBB) expresó en la red social X que no pudo comprar cigarrillos al no portar su identificación, y cuestionó que las gasolineras hayan implementado la medida sin una orden oficial.
Paralelamente, el aumento de los impuestos al tabaco ha impulsado a muchos consumidores a adquirir cigarrillos en países vecinos, lo que ha convertido a las estaciones de servicio cercanas a la frontera en puntos de compra frecuentes.
y luego