El gobierno del Reino Unido ha decidido abandonar su plan de prohibir fumar en los jardines de pubs y restaurantes en Inglaterra. Wes Streeting, secretario de Salud, explicó que esta decisión busca proteger la industria de la hospitalidad, afirmando que “la gente no quiere ver sus zonas comerciales afectadas”.
En lugar de restringir fumar en estos espacios, el gobierno estudia imponer medidas en áreas frecuentadas por menores y personas vulnerables, como patios de recreo, zonas cercanas a escuelas y hospitales. No obstante, aún se desconocen los detalles sobre cómo se aplicarán y supervisarán estas posibles restricciones.
El objetivo de la nueva Ley de Tabaco y Vapeo es lograr una generación libre de humo en el Reino Unido, dificultando la compra de cigarrillos para los menores de 15 años. Streeting comentó que, tras consultar con representantes de la hospitalidad, decidió no avanzar con la prohibición en jardines de pubs, argumentando que se puede mejorar la salud pública sin comprometer las libertades o el sustento de las personas.
RIESGO DE CONFUNDIR EL MENSAJE SOBRE EL VAPEO
La asociación comercial UK Hospitality y la Asociación Británica de Cerveza y Pubs han expresado su respaldo a la decisión. Kate Nicholls, directora de UK Hospitality, sostuvo que añadir nuevos costos en el sector “no es lo ideal en este momento”, mientras que la Asociación Británica advirtió que una prohibición podría haber causado cierres de pubs y pérdida de empleos.
El nuevo proyecto de ley, que plantea otras prohibiciones en áreas al aire libre, también aborda el vapeo. Desde el próximo junio, se prohibirá en Inglaterra y Gales la venta de vapeadores desechables de un solo uso. La legislación contempla además limitar los sabores y el empaquetado de estos productos, y evaluar su restricción en ciertas áreas exteriores. Aunque algunos expertos, como la profesora Caitlin Notley, han advertido sobre el riesgo de confundir el mensaje sobre el vapeo, destacando que es una alternativa menos dañina que el tabaco.
SISTEMA DE LICENCIAS
Además, el gobierno prevé implementar un sistema de licencias para tiendas que vendan productos de tabaco y vapeo en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Esta medida incluiría multas de hasta 200 libras para aquellos comerciantes que infrinjan las regulaciones, y sigue el modelo de Escocia, donde un sistema de registro para minoristas ha estado en vigor desde 2017.
Las organizaciones de salud han celebrado la mayoría de las propuestas que se someterán a debate público durante los próximos seis meses. La organización Action on Smoking and Health elogió los esfuerzos para proteger a los jóvenes del tabaco, aunque instó al gobierno a financiar programas de ayuda para los seis millones de fumadores del Reino Unido. Por su parte, la Fundación Británica del Corazón expresó su apoyo a las medidas para proteger a los niños y personas vulnerables del humo de segunda mano en escuelas, parques y hospitales.
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