El parlamentario de ActionSA, el doctor Kgosi Letlape, cuestionó la reciente campaña del Departamento de Salud que equipara el vapeo con el consumo de cigarrillos tradicionales. Según Letlape, los anuncios en las radio que sostienen que “vapear es tan malo como fumar” carecen de sustento científico y transmiten información engañosa.
Letlape afirmó que la investigación disponible muestra que los cigarrillos electrónicos reducen de forma considerable la exposición a sustancias dañinas en comparación con los cigarrillos combustibles. “Aunque el vapeo no está exento de riesgos, la evidencia indica que no produce el mismo nivel de daño que el tabaco convencional. Decir lo contrario no es un hecho científico, sino un mensaje equivocado”, declaró en entrevista con Sunday World.
QUEJA FORMAL
ActionSA presentó una denuncia ante la Autoridad Reguladora de Publicidad y pidió que retiraran los anuncios. Además, elevó la queja a la presidenta de la Asamblea Nacional, Thoko Didiza, acusando al Departamento de Salud de interferir en procesos legislativos y de actuar en desacato.
El partido sostiene que el mensaje emitido al público da la impresión de que el proyecto de ley sobre control de productos de tabaco y sistemas electrónicos de liberación de nicotina ya se encuentra aprobado, cuando aún está bajo debate parlamentario. Para Letlape, esta situación genera confusión y afecta la credibilidad de las instituciones.
El legislador instó al ministro de Salud, Aaron Motsoaledi, a explicar la razón detrás de la difusión de dichos anuncios, y adelantó que su partido insistirá en exigir responsabilidades. “La ciudadanía necesita información precisa y fundamentada, no mensajes que promuevan temor”, subrayó.
EVIDENCIA CIENTÍFICA Y RIESGOS
De acuerdo con Cancer Research UK, los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco ni muchas de las sustancias cancerígenas presentes en el cigarrillo tradicional, lo que los convierte en una alternativa menos nociva y potencialmente útil para quienes buscan abandonar el hábito de fumar.
No obstante, el organismo advierte que el vapeo tampoco está libre de riesgos. Entre los efectos secundarios detectados se incluyen irritación en la boca y la garganta, tos, dolor de cabeza o malestar general, síntomas que suelen reducirse con el uso continuado. Los especialistas también señalan que aún no existen certezas sobre los efectos del vapeo a largo plazo y recuerdan que la mayoría de estos dispositivos contiene nicotina, sustancia altamente adictiva.
El informe concluye que los cigarrillos electrónicos deben considerarse únicamente como una herramienta para dejar el tabaco o evitar recaídas, y no como un producto de consumo para personas que nunca han fumado.
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