Una encuesta revela que el 84% de la población en España considera más urgente reforzar la atención primaria y las herramientas para mejorar la salud mental frente a regular las alternativas al tabaco de combustión, mientras que el 60% de los fumadores y usuarios de productos sin combustión demandan más información sobre las alternativas al tabaco convencional. Cerca de la mitad de los adultos que utilizan dispositivos de vapeo, el 45,3%, seguirían haciéndolo si se prohibieran los aromatizantes, como prevé la regulación propuesta por el Ministerio de Sanidad, e incluso un 18% mantendrían este hábito recurriendo al contrabando para comprar líquidos con sabores. Así lo pone de manifiesto el estudio Alternativas al tabaco convencional: percepción de los usuarios y opinión sobre la nueva regulación, realizado por 40dB.
En la encuesta han participado casi 3.000 adultos, incluidos 1.570 fumadores o usuarios de productos alternativos al tabaco convencional, como los cigarrillos electrónicos o vapeadores, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina, según ha detallado la fundadora y CEO de 40dB, Belén Barreiro, al exponer los datos del estudio en un acto en Madrid. Tras la presentación, se desarrolló un coloquio en el que también participó el portavoz de la Asociación Española de Usuarios de Vaporizadores Personales (Anesvap), Julio Ruades.
LOS SABORES DEL TABACO
El sondeo sobre estas nuevas categorías de productos, que representan un riesgo reducido en comparación con los cigarrillos convencionales porque se consumen sin combustión, indica que un 70% de quienes vapean prefieren hacerlo con sabores distintos al tabaco. Ante la prohibición de aromatizantes que plantea el real decreto del Ministerio de Sanidad, apenas uno de cada tres dice que dejaría de vapear.
En el caso de las bolsas de nicotina, un 23% de los usuarios creen que seguirían consumiendo bolsas de nicotina con el límite de 0,99 miligramos de nicotina si no hubiera otra opción, pero hay casi un 30% que recurrirían al contrabando para sortear esta restricción, y otro 30% fumarían más tabaco de combustión. Tan solo el 11% de los usuarios se inclinarían por no consumir bolsas de nicotina ni tabaco de combustión.
REGULAR EL VAPEO Y LAS BOLSAS DE NICOTINA, LEJOS DE SER UNA PRIORIDAD
Precisamente, la restricción de los aromatizantes en el vapeo y la reducción de la cantidad máxima de nicotina permitida en las bolsitas son los aspectos peor valorados del real decreto que impone nuevas limitaciones a productos sin tabaco y sin combustión. En cambio, prohibir el consumo a menores y permitir sin restricciones los nuevos productos, informando sobre sus riesgos, tienen el apoyo del 89% y el 84% los consumidores de estos productos y los fumadores.
Asimismo, en relación con el acceso por parte de menores, Ruades ha criticado que la regulación propuesta por el Ministerio no contemple la opción de regular los puntos de venta para que solo se puedan adquirir en tiendas especializadas, donde “nadie va a vender a un menor”. “En España contamos con un sector muy responsable”, ha subrayado.
Asimismo, el representante de Anesvap ha dicho que, si bien el Ministerio busca emprender “una lucha contra la industria tabaquera”, las restricciones podrían llevar al cierre a “miles de autónomos y pequeños empresarios”. Por otro lado, ha recordado que en la Unión Europea seis países se han opuesto a las medidas planteadas en el real decreto para restringir las alternativas al tabaco en España, donde “el Gobierno está siguiendo un criterio propio” con sus “políticas prohibicionistas”.
REFUERZO DE LA SALUD MENTAL
En cualquier caso, los españoles no consideran que la regulación sobre el vapeo deba ser una de las prioridades del Ministerio de Sanidad. El 84,4% creen que el Ministerio debería centrarse en mejorar los recursos de la atención primaria y reforzar la salud mental.
Asimismo, son mayoría quienes opinan que la legislación sobre el tabaco y el vapeo en España se debería plantear en coordinación con la Unión Europea (más del 45%) o, directamente, que no es necesario modificarla (13%). Apenas tres de cada diez abogan por modificar la regulación siguiendo un criterio propio desde España. Según ha explicado Belén Barreiro, en general los encuestados apoyan la inversión en innovación para que los productos de bajo riesgo vayan mejorando y reclaman un marco regulatorio basado en la evidencia científica.
FALTA DE INFORMACIÓN SOBRE LOS PRODUCTOS ALTERNATIVOS AL TABACO
Por otro lado, el estudio de 40dB muestra que los productos de riesgo reducido aún no se conocen demasiado en España, sobre todo entre las mujeres y las personas de 55 años y más. Entre la población general, solo el 60% ha oído hablar de los productos de vapeo con nicotina, y el conocimiento de las otras categorías es incluso inferior.
Además, existe aún un amplio desconocimiento sobre los efectos para la salud de los nuevos productos. El 9% de los españoles reconocen no saber si son más o menos perjudiciales que el tabaco de combustión y un 14% no tienen claro su impacto en la salud. Sin embargo, la percepción es muy distinta entre los consumidores de las nuevas categorías: cuatro de cada diez saben que son menos perjudiciales que fumar.
Según el estudio, el 60% de los fumadores y consumidores adultos de productos de riesgo reducido consideran que la información disponible sobre las alternativas sin combustión no es suficiente. Entre las mujeres fumadoras o usuarias de productos sin combustión se echa especialmente en falta la información sobre estos últimos: casi un 60% de ellas querría tener más información.
El portavoz de Anesvap ha afirmado que también hay un problema de “desinformación”. “Llevamos sufriendo bulos más de una década, y es muy complicado combatir esto”, ha lamentado, antes de pedir al Gobierno que “al menos no desinforme” y recomendar a los ciudadanos que “busquen información por su cuenta”.
UNA PUERTA DE SALIDA AL TABAQUISMO
En cuanto al consumo, la encuesta sugiere que productos como los dispositivos de vapeo, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina “son más una puerta de salida que una puerta de entrada” al tabaco convencional, según ha destacado Barreiro. La mayoría de quienes ahora consumen productos sin combustión, el 78%, antes fumaban y ya no fuman tabaco de combustión. Únicamente el 22% de quienes actualmente usan alguno de estos productos no habían consumido previamente tabaco de combustión.
Además, entre los fumadores hay más consumidores habituales, a diferencia de los usuarios de productos alternativos, entre los cuales el consumo es menos intenso.
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