La Comisión Europea ha presentado una propuesta para reformar la Directiva sobre Impuestos Especiales al Tabaco (TED), incorporando en ella productos como los líquidos de vapeo y las bolsas de nicotina. Según el borrador, estos productos enfrentarían nuevos gravámenes significativos, con el objetivo declarado de avanzar en el control del tabaquismo y mejorar la salud pública.
Entre los puntos centrales de la propuesta destaca un impuesto del 40% del precio minorista, o 0,36 euros por mililitro, para los líquidos con niveles de nicotina superiores a 15 mg/mL. Las bolsas de nicotina serían gravadas con una tasa del 50% o 143 euros por kilogramo. Incluso las variantes con menor concentración estarían sujetas a tarifas mínimas.
La Comisión argumenta que estos productos presentan riesgos sanitarios similares a los del tabaco tradicional, una postura que la Organización Mundial de la Salud en Europa ha respaldado. El comisario europeo de Salud, Oliver Varhelyi, sostiene que esta medida es coherente con el objetivo de alcanzar una “Europa libre de tabaco” en el marco del Plan Europeo contra el Cáncer, cuyo horizonte es el año 2040.
No obstante, diversos sectores han cuestionado la base científica de esta equiparación entre cigarrillos convencionales y alternativas como los vaporizadores o las bolsas de nicotina. Numerosos estudios, revisados por pares y apoyados por datos epidemiológicos, sugieren que estas alternativas son considerablemente menos dañinas. La medida ha generado preocupación sobre un posible retroceso en las estrategias de reducción de daños, especialmente si se considera que los productos con mayor eficacia para dejar de fumar podrían volverse más costosos que los cigarrillos.
ALTERNATIVAS MÁS SEGURAS
Aunque los Estados miembros aún no han adoptado la propuesta y esta se encuentra en fase de deliberación, su aprobación podría tener implicaciones significativas. Entre ellas, algunos señalan un posible aumento del contrabando, ya que los altos impuestos al tabaco han incentivado históricamente el comercio ilícito en Europa.
Algunos han citado el caso de Suecia como una excepción. Este país, exento del TED en cuanto al snus debido a su tratado de adhesión a la UE, registra actualmente una de las tasas de tabaquismo más bajas del continente. Algunos observadores han interpretado la experiencia sueca como un ejemplo de política que fomenta alternativas más seguras en lugar de aplicar restricciones fiscales
Por otro lado, el Reino Unido, ya fuera de la Unión Europea, no está obligado a adoptar esta directiva, lo que le permite mantener una regulación independiente respecto a los productos de nicotina alternativos.
La Comisión sostiene que aumentar la fiscalidad mínima en toda la UE constituye un paso necesario para alcanzar los objetivos de salud pública que plantea su estrategia anticáncer. La discusión sobre si esta vía es la más eficaz o si podría producir efectos no deseados continúa abierta entre los Estados miembros.
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