El Reino Unido, anteriormente visto como un referente en la reducción del tabaquismo, enfrenta ahora dificultades para mantener su progreso en este ámbito. Aunque durante años fue uno de los países líderes en la disminución de las tasas de consumo de tabaco, las nuevas restricciones sobre productos de vapeo amenazan con frenar ese avance. Según el informe de Cancer Research UK (CRUK), el objetivo de erradicar el consumo de tabaco para el año 2030 podría extenderse hasta 2039, debido a una desaceleración en la tasa de abandono del tabaquismo.
El estancamiento en la disminución del tabaquismo comenzó cuando el Reino Unido aún formaba parte de la Unión Europea, momento en el que se impuso un límite de 20 mg/ml de nicotina en los líquidos de vapeo. A pesar de esta restricción, el Reino Unido había mantenido una política de control del tabaco progresista, similar a la de Suecia, promoviendo alternativas más seguras al cigarrillo tradicional como el vapeo. Sin embargo, el aumento en el uso de vapeo entre adolescentes ha generado preocupación, lo que ha impulsado nuevas medidas regulatorias. Estas incluyen un impuesto adicional sobre los líquidos de vapeo y la prohibición de dispositivos desechables, lo cual, según expertos, podría afectar la accesibilidad de los productos que ayudan a los fumadores a dejar el tabaco.
INCREMENTO DE LA DESIGUALDAD EN EL TABAQUISMO
El informe de CRUK destaca que la desigualdad en el consumo de tabaco también está aumentando. Mientras que el 10% más rico de la población podría alcanzar niveles de consumo casi nulos para el próximo año, las personas de menores ingresos podrían tardar hasta 25 años más en alcanzar esos mismos niveles. El incremento de precios en productos de vapeo podría agravar esta brecha, afectando especialmente a los vapeadores de bajos ingresos que dependen de estas alternativas asequibles para dejar el tabaco. A pesar de sus beneficios, las regulaciones recientes podrían limitar el acceso a estos dispositivos, en lugar de impulsar enfoques más equilibrados y prácticos, como un sistema de licencias o reciclaje para reducir los efectos ambientales.
LLAMADO A RECONSIDERAR RESTRICCIONES
Expertos en salud pública, como el profesor Riccardo Polosa del Centro de Investigación para la Reducción del Daño del Tabaco en la Universidad de Catania, han señalado la importancia de las alternativas al tabaco para ayudar a millones de fumadores a dejar el cigarrillo. Polosa advirtió que, si bien las restricciones en la venta de vapeo a menores son positivas, las prohibiciones en productos de vapeo para adultos pueden ser contraproducentes. Estudios han demostrado que la personalización de los sabores en los líquidos de vapeo es un factor clave en la transición de los fumadores hacia opciones menos perjudiciales. Por ello, el profesor ha instado a las autoridades británicas a revisar la prohibición planificada de los cigarrillos electrónicos desechables en 2025.
Para concluir, las políticas recientes del Reino Unido podrían poner en riesgo los logros alcanzados en la lucha contra el tabaquismo. En lugar de aplicar medidas punitivas que podrían ser contraproducentes, la regulación de la industria del vapeo de manera asequible y accesible beneficiaría tanto a la salud pública como a la economía, al reducir la carga sobre el sistema de salud y acercar al país a una sociedad libre de humo.
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