La prohibición de los vapes desechables en el Reino Unido, vigente desde el 1 de junio de 2025, busca dos metas principales: reducir el atractivo del vapeo entre los menores y disminuir el impacto ambiental de estos dispositivos al fomentar el uso de alternativas reutilizables. Sin embargo, informes recientes apuntan a que los efectos inmediatos de la medida aún son limitados.
Un análisis del Financial Times muestra que, en distintas zonas de Londres y del sureste de Inglaterra, los nuevos modelos reutilizables mantienen gran parte de las características de los desechables que sustituyen. Su aspecto es muy similar al de los productos retirados del mercado, lo que evidencia que los fabricantes han adaptado su oferta sin alterar demasiado su diseño.
En un documento publicado en 2024, la consultora Broughton ya había anticipado que las compañías migrarían hacia sistemas de cápsulas intercambiables, conservando sabores y estética para no perder atractivo entre los consumidores. No obstante, la modificación de envases y colores brillantes que se preveía aún no se ha materializado de forma significativa.
El informe también señala un desajuste en las ventas: la proporción de dispositivos reutilizables vendidos supera a la de recambios disponibles, lo que sugiere que algunos minoristas aprovechan vacíos en la normativa. Además, aunque los nuevos modelos incluyen puertos USB que permiten recargarlos, la práctica de uso sigue mostrando rasgos de cultura desechable, lo que pone en entredicho el impacto ambiental esperado.
PERSISTENCIA DE LOS DESECHABLES
Pese a la entrada en vigor de la ley, el Financial Times indica que alrededor de un tercio de los comercios aún ofrece cigarrillos electrónicos de un solo uso. Al mismo tiempo, algunos distribuidores especializados reportan un crecimiento en la venta de productos reutilizables, lo que podría reflejar una adaptación más rápida en este segmento del mercado.
Los dispositivos basados en cápsulas, predominantes antes del auge de los desechables, se perfilan como los principales sustitutos. Fabricantes como Elf Bar y BAT ya cuentan con opciones reutilizables en su catálogo, lo que refuerza esta posibilidad. Estos aparatos permiten cambiar únicamente la cápsula de nicotina y seguir utilizando el dispositivo, lo que prolonga la vida útil de componentes electrónicos y materiales.
UN MERCADO EN TRANSICIÓN
El reto para las autoridades es evitar que los nuevos productos repitan el patrón de consumo juvenil que caracterizó a los desechables. De persistir esta tendencia, podría considerarse una regulación más estricta. Mientras tanto, el mercado de productos de nicotina de riesgo reducido sigue diversificándose con bolsas de nicotina y tabaco calentado, segmento que se prevé alcance un valor de 448 millones de libras a finales de 2025, un 5% más que el año anterior.
La implementación de la prohibición implica ajustes tanto para minoristas como para fabricantes. Los próximos meses serán decisivos para determinar si la transición hacia sistemas reutilizables logra cumplir los objetivos de salud pública y sostenibilidad que persigue la nueva legislación.
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