La Unión Europea ha pospuesto hasta noviembre la votación sobre la revisión de la fiscalidad del tabaco y los nuevos productos de nicotina. La decisión permitirá disponer de más tiempo para que Suecia forme Gobierno tras las elecciones nacionales y para continuar las negociaciones entre los Estados miembros.
La presidencia irlandesa del Consejo de la UE, encargada de dirigir las conversaciones sobre el expediente, confirmó que la votación, prevista inicialmente para octubre, se trasladará a la reunión de ministros de Economía y Finanzas (ECOFIN) de noviembre. El objetivo es alcanzar un acuerdo que requiere el respaldo unánime de los países miembros.
Suecia se encuentra entre los principales países que han cuestionado la propuesta de la Comisión Europea, especialmente por su planteamiento fiscal sobre las bolsas de nicotina. Estocolmo defiende un tratamiento impositivo diferente para estos productos y considera que su política nacional ha contribuido a reducir el consumo de cigarrillos.
La Comisión Europea presentó en julio del año pasado una propuesta para modificar las normas comunitarias sobre los impuestos al tabaco. El proyecto contempla un incremento de la fiscalidad de los cigarrillos y establece nuevos tipos mínimos para productos como los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y las bolsas de nicotina.
Las negociaciones dependen de la formación del nuevo Gobierno sueco
La votación estaba prevista para el 9 de octubre, pocos días después de la constitución del nuevo Parlamento sueco. Sin embargo, el proceso de formación del Ejecutivo podría prolongarse, como ocurrió tras las elecciones de 2022, cuando las negociaciones se extendieron durante aproximadamente un mes.
Según varios diplomáticos europeos consultados sobre las negociaciones, el aplazamiento ofrece margen para que el nuevo Gobierno de Suecia designe a su ministro de Finanzas y establezca su posición sobre la propuesta comunitaria.
La presidencia irlandesa del Consejo señaló que continuará trabajando de forma bilateral con los Estados miembros con el objetivo de alcanzar un acuerdo político unánime en la reunión de ECOFIN de noviembre.
La revisión de la Directiva sobre impuestos del tabaco necesita la unanimidad de los países de la UE, por lo que la posición de cada Gobierno resulta determinante para que el expediente pueda avanzar.
Suecia cuestiona la fiscalidad propuesta para las bolsas de nicotina
Uno de los principales puntos de desacuerdo se encuentra en la tributación de las bolsas de nicotina. La propuesta inicial de la Comisión planteaba un impuesto equivalente al 25% del precio de venta al público o de 71,50 euros por kilogramo.
La cifra supondría un incremento respecto al impuesto vigente en Suecia, situado en 18,36 euros por kilogramo. El Gobierno sueco ha defendido que el nivel impositivo aplicado actualmente debería servir como referencia para el resto de países de la Unión.
El debate está relacionado con el modelo de consumo de nicotina desarrollado en Suecia, donde el snus forma parte de los productos utilizados por una parte de la población. El snus está prohibido en el resto de Estados miembros, aunque Suecia mantiene una excepción desde su incorporación a la Unión Europea.
La ministra de Finanzas sueca, Elisabeth Svantesson, ha expresado públicamente su oposición a que otros países establezcan la fiscalidad aplicable a estos productos en Suecia.
El descenso del tabaquismo centra el debate
Los defensores del modelo sueco señalan la evolución de las tasas de tabaquismo como uno de los elementos que deben tenerse en cuenta en el debate sobre las bolsas de nicotina y otros productos alternativos.
Los datos de la Agencia de Salud Pública de Suecia sitúan el porcentaje de población que fuma a diario en torno al 5% en 2024, frente a algo más del 30% registrado en 1980.
Sin embargo, el organismo público atribuye la reducción del consumo de cigarrillos a un conjunto de medidas de control del tabaco, entre ellas las restricciones publicitarias, la fiscalidad, las limitaciones de edad y las prohibiciones de fumar.
La Agencia de Salud Pública de Suecia también ha señalado que no existe evidencia científica suficiente para determinar que los cambios recientes en el uso del snus y de las bolsas de nicotina hayan sido responsables de la reducción del consumo de cigarrillos.
El debate enfrenta así distintas posiciones sobre el papel que pueden desempeñar los productos de nicotina sin combustión en las políticas de control del tabaquismo. Mientras algunos expertos y representantes del sector consideran que estos productos pueden facilitar el abandono del cigarrillo, organizaciones de prevención del tabaquismo cuestionan que su expansión contribuya a los objetivos de salud pública.
Diferencias entre los Estados miembros
La fiscalidad de las bolsas de nicotina también genera diferencias entre otros países de la UE. Francia, por ejemplo, ha adoptado medidas para prohibir estos productos por motivos relacionados con la salud pública, una posición que ha provocado discrepancias con Suecia.
La Organización Mundial de la Salud también ha advertido a los países europeos sobre los riesgos asociados a una regulación permisiva de las bolsas de nicotina. El organismo ha señalado la estrategia de la industria del tabaco y la nicotina para introducir nuevos productos en un contexto de descenso del consumo de cigarrillos.
La reunión de noviembre de ECOFIN será, por tanto, el nuevo escenario previsto para intentar desbloquear la revisión de la fiscalidad comunitaria del tabaco. Hasta entonces, los Estados miembros continuarán negociando el contenido de la propuesta y las condiciones necesarias para alcanzar la unanimidad.
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