Un reciente estudio realizado por el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia (IoPPN) del King’s College de Londres, en colaboración con la organización Action on Smoking and Health (ASH), ha revelado que solo el 1% de adultos y jóvenes en Gran Bretaña reporta usar regularmente bolsas de nicotina, aunque su popularidad ha crecido en los últimos años.
La investigación, publicada en la revista Nicotine and Tobacco Research, coincide con la discusión en la Cámara de los Comunes del Proyecto de Ley de Tabaco y Vapes. Este marco legal busca establecer una edad mínima de 18 años para la compra de bolsas de nicotina, prohibir su publicidad y otorgar al gobierno la capacidad de regular aspectos como su contenido, presentación y exhibición.
Las bolsas de nicotina, para los que aún las desconozcan, son pequeños sobres que liberan nicotina cuando se colocan entre el labio superior y las encías. A diferencia de productos como el snus, las bolsas de nicotina no contienen tabaco, lo que las posiciona como una alternativa potencialmente menos perjudicial para los fumadores.
INCREMENTO EN EL USO
Los investigadores analizaron datos de encuestas realizadas entre 2020 y 2024 por ASH, tanto en adultos como en jóvenes. Los resultados muestran que el porcentaje de adultos que han probado alguna vez una bolsa de nicotina se duplicó en este periodo, pasando al 5,4%. Sin embargo, el uso regular permanece bajo, con solo el 1% de los encuestados afirmando que las usa actualmente. Entre los jóvenes, el nivel de consumo regular es similar, alcanzando el 1,2%.
A pesar de su uso limitado, los expertos subrayan que ciertos grupos, como hombres jóvenes, usuarios de vapeadores y personas que han fumado o consumido otros productos adictivos, son más propensos a adoptar este producto.
REGULACIONES
Hazel Cheeseman, directora ejecutiva de ASH y coautora del estudio, destacó el potencial de las bolsas de nicotina como una alternativa menos dañina al tabaco. Sin embargo, también expresó preocupación por el aumento de su popularidad entre los jóvenes debido a la falta de regulación. «Las bolsas de nicotina podrían contribuir positivamente a la salud pública si se utilizan para dejar de fumar, pero su promoción en eventos y espacios dirigidos a jóvenes es alarmante», señaló Cheeseman.
El proyecto de ley en discusión podría ser clave para cerrar las lagunas legales y evitar un incremento desproporcionado de su consumo en población joven. La investigación fue financiada por la Asociación de Investigación de Prevención del Reino Unido, subrayando la importancia de entender mejor el impacto de estos productos en el contexto actual.
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