La ciencia ha demostrado reiteradamente que pasar de fumar a vapear o utilizar otras terapias de reemplazo de nicotina (NRT) tiene un impacto significativo en las finanzas de los exfumadores y, a largo plazo, en los sistemas de salud locales.
Un estudio realizado por el Instituto de Investigación Biomédica Fralin en VTC, publicado en «Investigación sobre la Nicotina y el Tabaco», analizó cómo las restricciones de sabor en productos de nicotina y tabaco afectan la equidad en salud, enfocándose en las desigualdades socioeconómicas. Utilizando datos del Mercado Experimental del Tabaco, los investigadores modelaron los efectos de la prohibición de los cigarrillos de mentol y los vaporizadores con sabor en los patrones de compra de personas de distintos niveles socioeconómicos.
RESULTADOS DEL ESTUDIO
El estudio descubrió que prohibir los cigarrillos de mentol mientras se facilita el acceso a las NRT podría reducir las desigualdades socioeconómicas en el consumo de tabaco. En particular, las personas de niveles socioeconómicos más bajos mostraron una notable reducción en la compra de cigarrillos y un aumento en el uso de NRT cuando se prohibieron los cigarrillos de mentol.
Por otro lado, los participantes de niveles socioeconómicos más altos compraron menos cigarrillos, más vaporizadores y más NRT bajo las condiciones actuales del mercado. En contraste, el grupo socioeconómico más bajo adquirió más cigarrillos y menos productos NRT, incluyendo los de vapeo. El análisis incluyó cuatro escenarios: el mercado actual, solo la prohibición de los cigarrillos de mentol, solo la restricción de sabores en vaporizadores y la combinación de restricciones de sabor en mentol y vaporizadores.
IMPACTO DE LAS POLÍTICAS DE PROHIBICIÓN
Los resultados mostraron que la prohibición de los cigarrillos de mentol redujo significativamente las disparidades al incrementar la compra de NRT entre el grupo socioeconómico más bajo. La ciencia ha confirmado que el mentol facilita una inhalación más profunda, permitiendo a los fumadores con menos recursos maximizar la ingesta de nicotina. Este estudio halló que la prohibición del mentol impulsó a los fumadores a cambiar a las NRT.
El estudio subrayó la importancia de considerar el contexto más amplio al evaluar las políticas de tabaco, ya que la disponibilidad de productos alternativos influye notablemente en la sustitución de los cigarrillos. Los investigadores sugirieron que políticas bien diseñadas podrían disminuir las disparidades en salud si se implementan adecuadamente. Warren Bickel, profesor del instituto, destacó cómo la interacción de políticas puede mitigar o exacerbar las disparidades.
Analizando el costo financiero del tabaquismo desde otra perspectiva, un próximo estudio coordinado por el Centro de Excelencia para la Aceleración de la Reducción de Daños (CoEHAR) de la Universidad de Catania, pretende evaluar la relación costo-beneficio del uso de productos de nicotina sin combustión.
El estudio SMOPHED (Tabaquismo y Fenotipo de Nicotina y Severidad de la presentación Clínica en el Departamento de Emergencias) tiene como objetivo determinar los ahorros potenciales si los fumadores cambian a productos de menor riesgo. Abordará cuestiones críticas sobre la carga que los fumadores imponen a los sistemas nacionales de salud. Con más de 40 millones de fumadores en todo el mundo que han hecho la transición a productos de riesgo reducido, el estudio examinará cómo estas estrategias de reducción de daños podrían influir en las políticas de salud y reducir las hospitalizaciones relacionadas con el tabaquismo.
METODOLOGÍA EL ESTUDIO SMOPHED
El equipo de investigación investigará la correlación entre la gravedad de las presentaciones clínicas en los departamentos de emergencia y el uso de diversos productos de nicotina. El profesor Davide Campagna, de la Universidad de Catania, explicó que el estudio evaluará si el uso de cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentado afecta las admisiones en el departamento de emergencias y la salud general, recopilando datos de aproximadamente 1.500 fumadores, 1.000 exfumadores y 350 usuarios duales.
El profesor Riccardo Polosa, fundador de CoEHAR, destacó que la hipótesis del estudio es que el uso de dispositivos electrónicos sin combustión se asocia con puntuaciones más bajas de NEWS, lo que indica menos enfermedades graves, estancias más cortas en emergencias, menos resultados negativos y, por ende, una reducción de los costos para el sistema nacional de salud. Los hallazgos del estudio SMOPHED buscan informar políticas de salud subrayando los beneficios de las estrategias de reducción de daños.
CAMBIO Y AHORRO ECONÓMICO
En los últimos años, diversos estudios han resaltado los significativos beneficios económicos de pasar de fumar cigarrillos tradicionales a vapear y otras alternativas de nicotina más seguras. Un estudio publicado en Addiction en 2019 reveló que los fumadores que cambiaron al vapeo ahorraron cantidades sustanciales de dinero anualmente, gastando alrededor de 1.200 libras esterlinas menos al año comparado con los fumadores de cigarrillos tradicionales, debido a los menores costos asociados con los cigarrillos electrónicos y los líquidos de vapeo.
Otro informe del Royal College of Physicians del Reino Unido apoya estos hallazgos, indicando que los fumadores que cambian a cigarrillos electrónicos u otras NRT pueden reducir significativamente su gasto en productos de tabaco. El informe estima que el fumador promedio gasta alrededor de 3.000 libras esterlinas al año en cigarrillos, mientras que cambiar al vapeo puede reducir este gasto en aproximadamente dos tercios.
Además, un estudio de BMJ Open destacó beneficios económicos más amplios, sugiriendo que la reducción en las tasas de tabaquismo debido al cambio a alternativas más seguras podría conducir a menores costos de atención médica y una mejor productividad. Estos ahorros provienen de un menor número de enfermedades y hospitalizaciones relacionadas con el tabaquismo, que son cargas financieras significativas tanto para los individuos como para los sistemas de atención médica.
En conclusión, la investigación ha demostrado consistentemente que, además de los beneficios para la salud, hay incentivos financieros claros para que los fumadores hagan la transición al vapeo y otros productos de nicotina más seguros. Los expertos han subrayado no solo los ahorros personales, sino también los potenciales beneficios económicos y para la salud pública.
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