Desde que Irlanda eliminó el costo de la terapia de reemplazo de nicotina (TRN) en febrero de 2023, el número de personas que dejan de fumar ha crecido de forma significativa. Así lo confirma un estudio reciente del Servicio de Salud (HSE), que demuestra que cuando este tratamiento está al alcance de todos, la tasa de abandono del tabaco mejora notablemente.
Los datos son contundentes: cuatro semanas después de iniciar el tratamiento gratuito, el 41% de los fumadores había conseguido dejar el cigarro. Antes, cuando los pacientes debían pagarlo de su bolsillo, ese porcentaje era de solo 29%. A las 12 semanas, la diferencia seguía siendo clara: 29% frente a 20%.
Los investigadores analizaron más de 19.700 casos de personas que intentaban dejar de fumar con ayuda de la TRN, que incluye opciones como parches, chicles, pastillas, aerosoles e inhaladores. Compararon los registros de dos años antes de la gratuidad con los diez meses posteriores a su implementación como parte del plan estatal “Irlanda Libre de Tabaco”.
Hasta ese momento, solo quienes contaban con tarjeta médica, alrededor del 30% de la población, podían acceder al tratamiento sin coste. Para el resto, el precio era una barrera. Con el cambio, la participación aumentó: de 9.185 personas registradas en el programa antes de la medida, se pasó a 10.532 en menos de un año.
El impacto no solo fue cuantitativo, también cambió el perfil de quienes buscan dejar de fumar. Más mujeres, personas mayores, miembros de minorías étnicas y pacientes con otros problemas de salud comenzaron a utilizar la TRN una vez que fue gratuita. Además, se registró un ligero pero significativo incremento en quienes intentaban dejarlo por primera vez: un 58%, frente al 55% anterior.
DESIGUALDADES PERSISTENTES
Según el estudio ahora acuden al tratamiento más fumadores de larga trayectoria. El 85% de quienes se sumaron al programa en la etapa gratuita llevaban más de 20 años fumando, en contraste con el 53% antes del cambio.
Sin embargo, el estudio también expone desigualdades persistentes. Las mujeres, los jubilados, los desempleados, quienes conviven con otros fumadores y las personas no blancas siguen mostrando tasas más bajas de uso de la TRN, a pesar de su disponibilidad.
Peter Naughton, uno de los autores y miembro de la Unidad Nacional de Inteligencia y Salud del HSE, fue claro: “Ofrecer esta terapia sin coste salva vidas. Este modelo debería replicarse en todo el mundo”.
El estudio, publicado en la revista médica Public Health, recuerda que el tabaco sigue siendo la principal causa evitable de muerte en la Unión Europea, con más de 780.000 fallecimientos en 2019. En Irlanda, el 15% de las muertes de mayores de 35 años están relacionadas con el tabaquismo, además de representar el 3% de todas las admisiones hospitalarias.
Aunque las tasas de tabaquismo en Irlanda han bajado del 23% en 2015 al 18% en 2023, el descenso no ha sido igual para todos. Las personas en situación socioeconómica baja tienen más de tres veces más probabilidades de fumar que quienes viven en condiciones más favorables.
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