Una nueva encuesta ha revelado un efecto colateral preocupante de la reciente prohibición de los vapes de un solo uso en Reino Unido: el 18% de quienes los utilizan afirma que retomará el hábito de fumar cigarrillos convencionales y volver a ser un consumidor de tabaco.
La organización benéfica Yorkshire Cancer Research, responsable del sondeo, alerta sobre el riesgo de que esta medida provoque un retroceso en la lucha contra el tabaquismo. La entidad pide al Gobierno británico que no cierre la puerta a los vapes como herramienta de apoyo para dejar de fumar, especialmente entre los sectores más vulnerables de la población.
“Eliminar los desechables sin ofrecer alternativas accesibles puede empujar a muchas personas de vuelta al tabaco”, advierte el Dr. Stuart Griffiths, director de investigación de la organización. “Es fundamental garantizar opciones eficaces para quienes intentan dejar de fumar”.
EL VAPEO COMO VÍA PARA DEJAR EL TABACO
Aunque los vapes desechables han sido criticados por su impacto ambiental y su atractivo para menores, para muchos adultos representan una puerta de salida del tabaquismo. En comunidades con bajos ingresos o condiciones habitacionales inestables, los dispositivos recargables pueden ser inaccesibles por su costo inicial o necesidad de mantenimiento.
Antes de que entrara en vigor la prohibición, el pasado 1 de junio, cerca del 23% de los vapeadores en Yorkshire usaban dispositivos de un solo uso, según datos de YouGov.
Los resultados de un ensayo llevado a cabo por Yorkshire Smokefree Calderdale respaldan su efectividad: el 79% de los participantes logró dejar de fumar utilizando exclusivamente vapes, una tasa superior a la de quienes usaron terapias de reemplazo de nicotina (73%) o apoyo psicológico (71%).
CONFUSIÓN PÚBLICA
A pesar de la creciente evidencia que respalda el vapeo como alternativa menos nociva, el desconocimiento sigue siendo alto. Más de la mitad de los encuestados (59%) creen erróneamente que vapear es tan perjudicial como fumar o incluso peor.
Este malentendido podría tener consecuencias graves. “Estamos viendo cómo la desinformación pone en riesgo años de avances en la reducción de cánceres asociados al tabaco”, señala el Dr. Griffiths. Por eso, desde Yorkshire Cancer Research piden al Gobierno campañas claras, basadas en evidencia, y un mayor acceso a productos de vapeo regulados a través del NHS.
Desde el 1 de junio, vender o distribuir vapes desechables en Reino Unido puede suponer multas de hasta 200 libras o incluso prisión para reincidentes. Sin embargo, un estudio reciente de Confused.com sugiere que el impacto de la medida no será tan drástico como se esperaba: menos del 40% de los usuarios planean abandonar el vapeo por completo. En cambio, muchos prevén pasarse a opciones recargables (24%) u otras formas de nicotina (18%).
CONTROL CON SENTIDO COMÚN
Yorkshire Cancer Research respalda nuevas medidas del proyecto de ley Tobacco and Vapes Bill, como limitar la visibilidad de productos de vapeo en tiendas para reducir el acceso entre menores. Pero advierten que estas restricciones deben ir acompañadas de mensajes equilibrados que no equiparen, erróneamente, el vapeo con el tabaquismo.
“Poner los vapes detrás del mostrador puede evitar que los niños los vean como caramelos, pero no debemos perder de vista su papel crucial en la reducción del tabaquismo”, concluye Griffiths.
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